dr juana mari carmona

Como dentista preocupada por la salud bucal y el bienestar general de mis pacientes, siempre he considerado importante explorar más allá de los problemas dentales evidentes durante la historia clínica. Una pregunta que nunca falta en mis consultas es si el paciente ronca, y en el caso de las consultas pediátricas, si el niño o niña presenta este síntoma. ¿Por qué? Porque el ronquido es un indicador claro de que la respiración oral puede estar presente, y esta condición no solo afecta la salud bucal, sino que también puede tener repercusiones en el desarrollo facial y la salud general del paciente.

Partamos de lo básico: el órgano natural destinado a la respiración es la nariz. La nariz actúa como un filtro, eliminando impurezas del aire; regula la temperatura del aire inhalado y lo humidifica para evitar el resecamiento de las membranas mucosas de la vía respiratoria. Sin embargo, cuando un paciente respira por la boca, se pierden estos importantes procesos de filtración, regulación y humidificación del aire, lo que puede desencadenar una serie de problemas de salud.

El hecho de que un niño ronque puede indicar que está respirando por la boca, lo cual puede tener una serie de consecuencias negativas para su salud. Además de los problemas bucales, como la maloclusión dental y la alteración del desarrollo de los huesos maxilares, la respiración oral puede contribuir a una variedad de problemas de salud general que afectan al bienestar y calidad de vida del niño.

Uno de los problemas más comunes asociados con la respiración oral en niños es la congestión nasal crónica. La obstrucción de las vías respiratorias superiores puede llevar a una respiración bucal como mecanismo de compensación, lo que a su vez perpetúa el ciclo de congestión y dificulta aún más la respiración nasal. Esto puede resultar en síntomas persistentes como la producción de mucosidad, labios secos, babeo nocturno y boca seca por la mañana.

Además, la respiración oral puede afectar negativamente el sueño y el comportamiento diurno del niño. Los niños que respiran por la boca pueden experimentar somnolencia durante el día, fatiga fácil, falta de concentración e irritabilidad. La respiración oral también puede interferir con la calidad del sueño, lo que puede provocar dificultades para conciliar el sueño, despertares nocturnos frecuentes y sueño interrumpido, lo que afecta negativamente el descanso y el crecimiento saludable.

Otro problema grave asociado con la respiración oral en niños es la enuresis nocturna, es decir, hacer pis en la cama. La respiración oral puede contribuir a trastornos del sueño como la apnea obstructiva del sueño (AOS), que a su vez aumenta los episodios de enuresis nocturna debido a la interrupción del sueño profundo y la alteración de la producción de hormona del crecimiento.

Además de estos problemas, la respiración oral en niños también puede estar relacionada con alergias no específicas, dolores de cabeza frecuentes, postura corporal alterada y maloclusiones dentales. Estos problemas pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida del niño y pueden requerir intervención temprana y tratamiento por parte de profesionales de la salud.

En resumen, el ronquido en los niños puede ser un signo de que están respirando por la boca, lo que puede tener consecuencias negativas para su salud bucal y general. Como dentistas, es importante estar alerta a estos signos y síntomas durante la evaluación de nuestros pacientes pediátricos y brindar la orientación y el tratamiento adecuados para abordar la respiración oral y sus implicaciones para la salud.

¿Te gustaría saber más sobre cómo identificar y tratar la respiración oral en niños?

CATEGORIES:

Pacientes

No responses yet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Latest Comments

No hay comentarios que mostrar.